lunes, 26 de marzo de 2012

Un mini cuento para una estrella


El corazón de mariquita

Una niña muy bonita llamada Tina con sonrisa inagotable cada noche, cada día, vive siempre en armonía.
Por el bosque de su vida ve caminos con espinas, pero siempre le acompaña, su querida mariquita.
Mariquita se le posa, en sus dedos, en sus manos, de uno en uno va rotando, sin caerse, va flotando.
Ambas pasan los momentos,  momentos con alegría, sin pensar en la amargura, y aunque noten el silencio, las pequeñas están juntas, juntas con sus sentimientos.

Siguen avanzando, siguen disfrutando, sin importar de donde vengan, ni la diferencia de tamaño.
Mariquita una noche, le despierte a la niña, le susurra al oído: "llévame hasta la orilla del lago, quiero ver el reflejo de la luna, su brillo tanto en el agua, como en el cielo de dulzura".
La niña aunque tenga sueño, se levanta y se prepara, se escapa por la ventana, bajando a través de las ramas. 
Una vez que llega al suelo, mariquita se le posa en su hombro, y con la ayuda de una luciérnaga su sendero se ilumina.
Esa noche hacía frío, y la niña sin abrigo, poco a poco avanzaban, las amigas con su guía. El lago estaba lejos, por lo que ambas se cansaron, y en el medio del silencio, descansaron. 
Una ardilla les vio, y se dio cuenta de ello, mariquita y Tina, tenían algo de hambre, les rugían las tripitas, y ardillita muy amable, le ofreció unas nueces, que la niña aceptó con sonrisas, y para mariquita pudo obtener unas hojitas.

Al cabo de unos minutos, se pusieron en pie de nuevo, les faltaba un poco de agua, pero el lago estaba lejos, no sabían de donde sacarla. Casi sin aliento, se volvieron a parar, se encontraron con unos pájaros, que les alegraron con sus trinos. Pero no era suficiente, necesitaban gotas para poder seguir, la única solución, era cantar hasta que lloviera, pero no tenían voz para ello. Con ayuda de los pájaros, y de otros animales, se pusieron a hacer ruido, como no sabían el ritual, con las ramas que encontraron y las piedras que vieron, golpearon el suelo e hicieron lo que pudieron. Poco al poco el cielo se nublaba y empezó a caer lluvia, ambas estaban contentas, porque podían beber de ella, como sacar la lengua era difícil para coger agua, con las hojas que sobraron Tina sus labios se mojaba, y la pequeña mariquita en una esquina se alimentaba. 

Una vez saciada su sed, las amigas avanzaron, hasta terminar en el lago, el gran problema es que seguía casi diluviando, las nubes cubrían el firmamento y el deseo de mariquita se iba difuminando, no podía ver a la luna de ninguna manera, debido a que las nubes la tapaban. 

Mariquita empezó a ponerse triste, pero Tina, le dijo: "No te preocupes, la luna está allí, aunque no podamos verla. Podemos hacer una cosa: "Vamos a hablar con las nubes con amabilidad, les pedimos disculpas por hacerlas llorar y las gracias por darnos de beber, y así luna saldrá".
Mariquita asintió con sus antenitas, y las dos sin temor, y con ilusión hablaron con las nubes, ellas decidieron dejar de llorar y despejar el cielo, por lo que pudieron ver a la luna.

Ambas pudieron ver a la luna, brillar como siempre, no solo en el cielo sino mágicamente, su reflejo en el lago. Esa noche fue un regalo, porque luna les habló y les dijo lo siguiente: "Aunque no podáis verme, siempre estaré a vuestro lado, no me iré a ninguna parte, brillaré en vuestro corazón, si pensáis en mi de esa forma, yo también en vosotras, si me lleváis siempre de la mano."
Tina y mariquita muy contentas, esa noche prometieron algo, si alguna vez no estamos juntas, estaremos al igual que luna, en nuestra mente y en nuestro corazón.

Así las dos volvieron juntas de la mano, por el mismo camino que habían atravesado, de la misma forma Tina subió a la habitación y plácidamente se quedó dormida en seguida.
Mariquita mientras tanto, una nota le dejó con ayuda de las luciérnagas en la orilla de ese lago.
Era algo muy personalizado, para que cada noche que fuera Tina pudiera visionarlo, le decía que le quería, que siempre le apoyaría y que juntas estarían, aunque no fuera en la cercanía. Que no estuviera triste, y siempre creciera y viviera con alegría.



FIN

26-3-2012 By @NoeBranford, creado para Ana (@MestraPrimara)





Aquí se acaba mi mini cuento, lo he podido terminar a tiempo, es mi regalo de cumpleaños para tí Ana  (@MestraPrimaria), eres como una hermana para mí y preparar esto es algo que me llenaba de ilusión y alegría porque sé que te mereces este cuento y todos los del mundo a lo largo del tiempo.
Espero que te guste, deseo que seas feliz hoy y siempre. Sé que no quieres nada material, pero yo te puedo regalar siempre que lo necesites y quieras palabras llenas de sentimiento y amabilidad. 
Para ti soy una caja de palabras mágicas, un pozo sin fondo, no creo que sea para tanto, pero te lo agradezco mucho.
Yo creo que tu forma de ser va más allá de ese baúl de palabras que pueda dedicarte, se me agotan para ti, eres un arcoiris de sentimientos, de bondad, lleno de cariño, de dulzura, dispuesto a dar vida con los colores de tu sonrisa y ternura.
Disfruta mucho de tu tiempo amiga, siempre aprovéchalo. Te deseo lo mejor pero no he escrito en esta felicitación ninguno de ellos, porque quiero que tu la personalices con tus sentimientos, con tus sueños y la rellenes de lo que quieras, puede que mis deseos para ti no sean los que tu quieras.









Un abrazo de jirafa y otro de elefante!
Noelia.


6 comentarios:

  1. Muchas gracias, querida amiga!
    Uno de los mejores regalos que puedo recibir.
    Gracias, gracias, gracias.
    Mil besos con sabor a regaliz de esos que pican en la nariz!

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    1. No me las des pequeña un verdadero placer y honor para mi de verdad.
      He tenido la oportunidad de conocerte y hacer algo especial para ti, porque eres una dulce mariquita, por eso crear esto también es un regalo para mi, gracias a ello he podido estrenarme con un mini relato.

      Lo escribí pensando en ti, porque las mariquitas son muy especiales en tu vida, más que para mi, pero es algo que ambas tenemos en común y tú me llevas continuamente por los tiernos caminos del recuerdo.
      Eres esa niña y tienes el espíritu de mariquita y de Tina.

      Miles de abrazos de mariquitas para que lleguen a tiempo y por muchos días que no nos veamos.

      PD. Es nuestro mini cuento, solo falta ilustrarlo con dibujos especiales.

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  2. Hola guapiiiiiii! Aquí te dejo la sorpres!!! Tengo un premio para tiii, pásate a recogerlo a mi blog!!! Un abrazotee
    http://roxanasarrion.blogspot.com.es/2012/03/premio-liebster-blog-award.html

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    1. Mil gracias bonita, esto se merece un post, cuando pueda lo escribo.
      Un abrazo enormeeeeeee! Muak

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  3. Hola guapa!! Ya me lo he leído! Eres muy mona :) realmente Ana tuvo que sentirse muy contenta con ese relato tan cargado de cariño. Muchas gracias por compartirlo!
    Un besazo!

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    1. Hola solete! muchas gracias por leerlo. Eres todo bondad!
      A Ana le encantó y me alegro que así fuera, pero gracias a ella pude escribirlo, si no probablemente nunca lo hubiera compartido. Ana se lo merece todo, y el cariño, es algo que se puede ofrecer y no cuesta aunque sea en papel, o en este caso de forma virtual.

      Un abrazoooo gigante!

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