jueves, 5 de diciembre de 2013

Piezas en calma


El frío marcaba su cuerpo, algo que le impedía dormir, por lo que cogió su manta y se fue directamente hacia un cajón. Lo abrió y encontró un montón de piezas de rompecabezas procedentes de su infancia, las cuales estaban descolocadas y deterioradas.
Todos somos piezas de un rompecabezas
Todos somos piezas de un rompecabezas
Crédito de la imagen: solofotones
Intentó montarlo pero no lograba encajarlas, a pesar de no faltar ninguno, dándose cuenta de que algo fallaba. Lo que realmente descubrió era que estaban pegadas algunas las cuáles no tenían mayor grosor que las que no estaban modificadas por lo cual era imposible juntarlas. No entendía porque eso estaba así, hasta el momento en que se dispuso a despegar una. En ella encontró escritas palabras de su primer amor que había acabado por olvidar, pero desde aquel momento nunca más lo haría de nuevo, porque las escribió en un papel que guardaría muy bien y aquellas piezas olvidadas se las llevó de aquel rincón hasta su corazón. Y con toda la emoción producida por aquella situación se volvió a la cama en calma, junto a la calidez y dulzura creada por auténticos sentimientos de belleza que sintió y vivió.

4-12-2013 by @NoeBranford

2 comentarios:

  1. ¡Qué tierno, Noe! ¡Me encantó! Un abrazo.

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    1. Jiji tú si que eres un encanto y que te guste me alegra mucho mucho.
      Abracitos enormes siempre por leermeeee tanto y hacerme sonreir más. =)

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