jueves, 27 de marzo de 2014

Visible

Si se mezcla el rojo con el azul... ¿Qué nos queda? 
Simplemente desaparecen para dar vida a un nuevo color, el morado. 
El morado puede inicialmente no gustarnos, pero posiblemente nos acabará agradando, nos acostumbraremos a su presencia, conoceremos su belleza y si no es así quizás lo respetemos pero sin pensar en él, sin relacionarnos con él, sin preocuparnos porque está ahí y que nos puede aportar. 
Así pues la vida es una mezcla de situaciones habituales y nuevas, de vivencias dulces y amargas, de ideas y creencias que continuamente acaban por chocar, y el respeto es muy importante siempre llevarlo junto con la amabilidad, pero el saber valorar lo que nos puede ofrecer es más importante aún.

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