sábado, 27 de abril de 2013

Álbum del mini cuento de los conejitos

El día del libro 23 de abril os escribí un mini cuento sin nombre, sobre unos conejitos y estrellas y os prometí unas imágenes que me ayudaron a pensarlo mientras lo construía.
Pues bien aquí os las comparto, como ya picasa creo que ha pasado a mejor vida y ahora es desde los álbumes de google plus, pues directamente no encuentro la opción de embeberlo aquí, quizás ha desaparecido, así que al menos os pongo en peque las imágenes por orden y el enlace a mi álbum de google plus donde podéis verlas en presentación de diapositivas.



El mundo de Pinky, Whity y Browny
Whity y Pinky hablando sobre el deseo de Whity
Browny y Whity hablando sobre Pinky
Browny se va a su hogar a buscar los ojos mágicos
Browny le lleva los ojos mágicos a Whity
Whity le enseña los ojos mágicos a Pinky
Pinky probando el ojo mágico amarillo
Browny probando el ojo azul mágico



Whity probando el ojo mágico rojo


Enlace al álbum de google plus:

Esto es lo que se me ocurrió, espero que os guste. Feliz finde. =)

martes, 23 de abril de 2013

Día del libro + mini cuento

Siento que a veces soy una de esas personas que gira al revés, no creo que sea la única, así pues hoy en lugar de leer, hago todo lo contrario solamente escribo para que sea leído.
Últimamente escribo menos pero se me ocurrió un pequeño argumento, es un pequeño cuento sin nombre, ni se me ocurre ninguno, y parecería que sería lo más fácil de dar, pero no le encuentro ninguno apropiado, así que quien quiera puede otorgarle uno.
!FELIZ DÍA DEL LIBRO!
Es importante escribir para poder leer, sin escritura no hay lectura (es algo que suelo decirme y que me anima a seguir escribiendo), así que siempre apoyo a escribir aunque sean pequeñas cosas que no por ello serán menos importantes. =)



Pinky rabbit, Browny rabbit y Whity rabbit son tres conejitos de colores y tamaños distintos que viven en un lugar donde la noche y el día solamente están formados por estrellas de tres colores: azul, rojo y amarillo, de tamaños diferentes como ellos que cambiaban de posición a medida que pasaba el tiempo. 
- Pinky rabbit se acercó a Whity rabbit preguntándole: "Quiero alcanzar una estrella amarilla, y después una roja y azul. La amarilla  es la más tímida y apenas nos da luz a pesar de ser la de mayor longitud, ¿cómo puedo hablar con ella para que me llene de luz?
- Whity rabbit le contestó: "Pinky eso no es cierto, si que nos alumbra solo que cuando estás dormido muestra más su luz, es cuando más cómoda se siente para ello."
- Pinky rabbit le dijo: "No lo sabía, pero igual quiero ver toda esa luz, debe haber alguna manera, por favor Whity dímela, quiero verla.

 Whity rabbit simplemente se quedó pensativa, sabía la manera no solamente para poder ver la radiante luz de la estrella amarilla, sino también de las azules y rojas, pero no sabría si funcionaría, así que le dijo a Whity rabbit que tuviera paciencia, que debía consultarlo con Browny rabbit, por ser él quien un día una estrella azul le mandó con su luz a un lugar completamente azulado.
A Pinky rabbit no le entusiasmaba mucho la idea de la espera pero sabía que era lo mejor, así que se fue a descansar, mientras tanto Browny rabbit se acercó hasta donde estaba Whity rabbit diciéndole: "Whity he visto desde lejos a Pinky decepcionado, enfadado, ¿qué le sucede?"
- Whity le contestó: "Browny, nuestro amigo Pinky desea ver la estrella amarilla y las de demás de colores, y la única solución ya sabes cuál es, pero eso no significa que funcione con todas las estrellas igual."

Browny de repente se fue hacia su pequeño hogar, con forma de lazo de regalo y le llevo a Whity tres grandes ojos mágicos de plástico de los mismos colores que las estrellas.
- Whity rabbit se quedó sorprendida porque nunca los había visto solo había oído hablar de ellos, entonces los miró y le preguntó a Browny: "¿Cómo funcionan? se que a ti la estrella azul te llevo a un lugar donde todo era azul, me imagino que usaste el ojo azul, ¿no es así?"
- Browny le contestó: "Si, usé ese ojo, simplemente miré a una estrella azul, a través del ojo azul y la vi sonreir, e inmediatamente comenzó a brillar y brillar y de repente me encontré en un lugar diferente, del mismo color que la estrella."
Whity rabbit reflexionó, y llegó a la conclusión de que habría que hacer lo mismo con el resto de estrellas, pero era tarde así que Browny le dejó guardar los ojos mágicos y se fueron a dormir.

Al día siguiente los tres conejos se reunieron de nuevo en el mismo lugar, y Whity rabbit le enseñó a Pinky Rabbit los tres ojos.
- Pinky extrañado le preguntó: ¿Qué es esto? ¿para qué sirven estos ojos tan raros? dan un poco de miedo.
- Browny fue entonces quien le dijo: "Son las herramientas para poder visualizar los colores de las estrellas, yo probé uno de ellos, y creemos que los otros dos funcionan igual, así que solo debemos probarlos ya."
Whity y Pinky estaban dispuestos a ello así que cada uno cogió un ojo de color, Pinky el amarillo, Whity el rojo y Browny el azul, y primero quien lo probó fue Pinky y todo se volvió amarillo quedándose maravillados, después llegó el turno de Whity y el cielo se volvió rojo, y por último Browny, donde dio paso al azul.
Estaban muy sorprendidos, pero Whity tenía una sensación extraña, pensó en la experiencia del pasado de Browny, así que tras darle muchas vueltas a la cabeza les explicó a sus compañeros que no viajaban a otro lugar, siempre permanecían en el mismo, lo único que cambiaba era el color producido por las estrellas.
Pinky y Browny meditaron y creían lo mismo, así que simplemente guardaron los tres ojos para usarlos cuando desearan ver el mayor brillo de las estrellas.


PD: Siento la tardanza en menos de media hora el día se acaba.
Deseo que os guste, y por cierto en estos días si puedo os muestro más imágenes. =)

viernes, 12 de abril de 2013

Infusión de mar

Cuando la noche cae en ti, solo sintiendo soledad, mientras te cuesta dormir al tiempo que la luna intenta alumbrar el poco valor que sientes vibrar dentro de tu cuerpo, a veces no te sientes bien, y crees que las estrellas se han vuelto en tu contra, mientras desaparecen y esconden tras tu mirada triste de silencio, y piensas a su vez que las nubes fuerzan que te abandonen, queriendo que apaguen los miedos de tu corazón.
Ante ese hecho intentas dormir, cierras los ojos sin llorar, mientras la luna sigue siendo tu luz esa noche, pero la expresión de tu rostro sigue igual, incluso puede verse reflejada en el cielo, donde las nubes y estrellas sienten esa preocupación, tu miedo simplemente les infunda miedo, por eso solamente su omisión.
El tiempo pasa sin provocar ningún ruido que soportar, la luna deja paso al sol, el dios del fuego te espera junto al inmenso color azul del firmamento, brillando intensamente para avivar tu interior con sus rayos dorados que entran suaves a través de tu ventana, indicando que el comienzo de otro día puede ser mejor.
Esos brillos que respiras te dan fuerzas para levantarte y andar, dejas que el viento sea tu brújula, siguiendo el silbido de unas hojas que pasean junto a ti, y esas hojas se convierten en tus amigas, susurrando que detrás de una colina se encierra un lugar especial, decides por tanto seguirlas, mientras te encuentras con  la melancolía al ver que aquel lugar ya lo conocías. 
Desde la colina puedes observar como se mueven las olas del mar, ves un camino por el cual decides bajar y mientras desciendes te descalzas para sentir la arena junto a ti, hasta que llegas a la orilla, te tumbas y te dejas solamente llevar por la serenidad.
Santiago de la Ribera.
Santiago de la Ribera.
Crédito de la imagen Luis Costa G.
Poco a poco el agua del mar se va acercando a tus pies hasta terminar llegando a tu cabello, ese es un momento en que no estás triste, solamente sientes demasiada paz, hasta que de repente algo toca tu pierna, una pequeña caracola por la que decides escuchar. Al principio te invade completamente la intranquilidad y en aquel instante te vienen miles de recuerdos, memorias de tu vida que te hacen llorar, lágrimas de sal y de miel bajando por tus mejillas hasta descender a tu mano, produciéndose una sensación de deshago total, mientras comienzas a hundir los dedos de tus manos bajo la arena. Con muchas ganas te quedas en ese lugar, mientras esperas las estrellas alcanzar, al menos esa noche, para sincerarte y disculparte por tu acusación, porque finalmente acabas comprendiendo su pequeña ausencia, no siempre te acompañarán cuando las quieras ver, y sin rencor alguno comienzan a salir con mucha fuerza, lo que te indica que todo va fluyendo. Humildemente piensas que estás ahí, solamente entre el cielo y la tierra, viviendo desde abajo con ganas de verlo todo y queriendo alcanzar a ratos lo que ves arriba, siempre sonriendo en la mayor parte del día y sabiendo que el mundo termina contigo.

sábado, 6 de abril de 2013

Inspiración lejana

Después de tanto tiempo de un tímido silencio, escribo el esqueleto de unos versos sin armar.
Puede que sin importancia, ni gran notoriedad, solo teniendo en mente que el instante en que me inspire lo debo aprovechar.
Sin temer la hora, ni el lugar, solo recuerdo que siempre que las piezas aparezcan, debo encajarlas sin más.
Ahora la inspiración es lejana, por lo que no tengo muchas más palabras, solo una imagen que mostrar.
Un imagen donde observar un lugar lejano e inalcanzable al ojo humano, salvo por un telescopio a través del cual mirar, un lugar inimaginable, pero lleno de belleza que te hace recordar que el mundo además de ser lo que vemos, es lo que nos muestran.

The star-forming region NGC 602 inside the "Wing" of the nearby Small Magellanic Cloud
X-RAY: /NASA/CXC/UNIV.POSTDAM/L.OSKINOVA ET AL; OPTICAL; NASA/STSC; INFRARED: NASA/JPL-CALTECH