martes, 16 de septiembre de 2014

Ayer me regalaron una pulsera

Ayer me regalaron una pulsera, quizás es un tema que no le interesa a nadie, pero para mí merece la pena escribirlo.
Así comienza la historia de la misma:

Es muy agradable después de bastante tiempo regresar a un lugar que te gusta, como una pequeña tienda céntrica, para comprar algún mini regalo para una amiga, buscando a conciencia los colores apropiados y el diseño de algo.
Te quedas rato pensándolo para decidir, mientras sigues mirando y preguntas a la dependienta si tiene más iguales, que si te puede cambiar el color del cordón y muy amablemente te recuerda que puedes combinarlos.
Te das cuenta de que tiene nuevos diseños que hace un año no había, porque mi retina se queda mucho con esos detalles, se lo comento sonriendo y ella me contesta afirmándolo, parece que le sorprende, pero a pesar de todo a quien le sorprende es a mi, que a pesar del tiempo se acuerde de tu cara.
No me conoce, no la conozco, solo de cuando he ido a comprar algo, no sabe mi nombre, ni yo el suyo, pero sin darte cuenta comienzas a hablar un poco de su historia personal y yo de la mia.
Y nunca te imaginas ciertas cosas y menos recibir algo sin dar nada a cambio.
Probablemente no haya motivo para ello, salvo que hay personas que a veces en modo de agradecimiento les gusta dar pequeños detalles que te sorprenden.
Yo lo agradecí mucho y lo sigo agradeciendo, de ahora en adelante veré la pulsera como un amuleto de buenos deseos.


Mi pulsera



2 comentarios:

  1. Así me sentí yo con tu cuento, Noelia. Un besazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. =) graciñas cieliño, me alegra haber hecho que sintieras eso.
      Así también me siento yo cada vez que veo un comentario tuyo y se qué me lees porque te gusta hacerlo. <3

      Eliminar