viernes, 31 de enero de 2014

Para mis docentes

Tengo 25 años que se convertirán para el próximo mes en 26, de los cuáles llevo casi 23 como alumna y sigo teniendo ese rol actualmente.
Pues bien en mi camino educativo me he topado con más o menos dificultades como casi todo el mundo me imagino que siempre hemos tenido pequeños obstáculos, unas personas más que otras naturalmente pero que por mi parte he podido solventar gracias a mis docentes.
Recuerdo que de pequeña con cinco o seis años tenía dificultad para pronunciar la "pl", confundía la "z" con la "c" y sobre todo la "r" con la "d", me liaban aquellas palabras que contenían estas letras.
Según mi maestra era por vagancia creo recordar, pero con el tiempo haciendo ejercicios logré mejorar y pronunciar adecuadamente las palabras.
También decían que era muy trabajadora pero a veces tardaba en realizar las tareas más que el resto y desde casi siempre me ha costado mucho estudiar, siempre he tenido que dedicar horas y horas.
Pero a pesar de todo me siento afortunada por tener la suerte de haber podido estudiar tanto y de haberme encontrado con algunos/as maestros/as, profesores/as y docentes que me han enseñado tanto y me han ayudado a crecer de manera directa y a los que lo hacen sin impartirme clase también me apoyan continuamente de manera indirecta.
Para todos esos docentes que recuerdo con gran cariño, me han acompañado y los que continuamente lo hacen, les dedico este pequeño poema desde la perspectiva de una alumna.
Gracias por todo siempre, apenas tengo palabras para describir mi agradecimiento, no solo por darme clase, sino por impartir lecciones de vida, y a quienes he conocido en eventos con TIC o sin ellas, mil gracias por ser mis compañeros/as y amigas/os, por apoyarme, confiar y creer en mí, por continuamente enseñarme diferentes maneras de ver y hacer las cosas. 
Por ser quienes sois y hacer lo que hacéis os admiro, seguid así, creyendo y realizando lo que creáis adecuado, que no os quiten la ilusión ni esa energía desprendida e invertida quienes se creen con derecho y sin razón de entrar en el terreno de la educación, porque sois necesarios para formar al futuro de cualquier sociedad que son los niños y niñas.


Docente si hay camino

La varita educativa convive con la figura del docente y del alumnado. 
Docente es quien la crea, la muestra, ofrece y comparte. 
Alumnado es quien la recoge, la agradece, construye y comparte con quien se la dio y con sus compañeros.
Varita de docente y alumnado se manifiesta como la enseñanza y el aprendizaje mutuo, intercambiado. 
La varita es de ambos, empatía encarnada en distancia separada por pupitres y pizarras. 
Sentimientos y miradas alzadas por momentos vividos entre cuatro paredes de un aula. 
Rostros alegres, huellas imborrables en reflexiones y emociones permanentes aseguradas. 
Signos de admiración y afecto, acaban por vivirse a lo largo de muchos años en este contexto. 
Ser docente no es fácil y ser alumn@ tampoco, ambos deben poner de su parte.
Alumnado y docente crecen conjuntamente, deben caminar en el mismo lado por ser compañeros de un efímero río. 
Si docente se hunde, alumnado también, si ambos navegan, unidos llegarán lejos por cielo, agua y tierra.

31-1-2014 by @NoeBranford

domingo, 26 de enero de 2014

6 microcuentos

Desde hace un tiempo conozco la existencia de cuentos o relatos breves, de temática y extensión variada. Son escritos que puede ir desde una o dos líneas hasta una página o más de una (en algunos casos)  llamados "microcuentos", "microrrelatos", "minificciones". 
Dos de los ejemplos más famosos de los mismos son El dinosaurio de Augusto Monterroso formado por 7 palabras y El Emigrante de Luis Felipe Lomení formado por 4 solamente. 
Parece impensable con tan pocas palabras llegar a contar algo con significado y relevancia, pero los citados anteriormente nos indican lo contrario, ya que son verdaderos relatos en los que el inicio, nudo y desenlace están unidos en uno. Además nos invitan reflexionar y a crear diferentes interpretaciones entorno ellos. 
¿Parecen fáciles de hacer? Yo no lo creo tanto, porque al igual que nos cuesta sintezizar en muchas ocasiones, contar algo que mantenga la atención del lector con pocas palabras requiere que sea diferente, claro, sencillo, creativo, repleto de imaginación, poco convencional y una gran destreza por parte del autor para provocar cualquier emoción. 
Es un género que particularmente me enamoró cuando lo conocí y desde entonces decidí intentar escribir algunos que mandé a concursos y otros que no, los cuales podéis leer por este espacio con la etiqueta microrrelatos. 
Hoy he querido compartiros algunos de una extensión más breve que mis anteriores porque me apetecía probar, aunque no me ha resultado fácil escribir con tan reducidas palabras, por lo que son muy simples pero igualmente aquí están.
Para terminar decir que tres de los mismos van dedicados para mi preciada amiga @MestraPrimaria, porque sin su gran empujón este blog nunca hubiera existido, por ello se merece todos los relatos que pueda imaginar, aunque no le diré cuáles son, pero seguro los adivina. 


El Oasis 
Se dio la vuelta y el reflejo del oasis dejó de existir.

Mi mariquita
Aquella mañana cuando la mariquita se posó en su mano, por primera vez la escuchó.  

El final del otoño
Miró hacia el suelo y recogió la última hoja del otoño. Desde aquel momento empezó una nueva estación.

El vuelo 
 Cuando el pequeño gorrión comenzó a volar, su madre estaba allí para verlo.

 Sin aliento
Todavía veo lágrimas caer sobre pisadas espectrales que le rodeaban. Desde entonces los latidos permanecen en silencio.

La princesa valiente
Una princesa preguntó: ¿Qué haces aquí? y un príncipe contestó:
- !Vengo a salvarte! La princesa le miró con cierta ironía en silencio y le dijo:
-!No es necesario que lo hagas, soy capaz de sobrevivir por mi misma!

 @NoeBranford 26-1-2013