domingo, 26 de abril de 2015

El arte de crear adivinanzas

Para Antonio Salgado:

"La adivinanza es la caja de sorpresas que enseña al niño a desentrañar problemas mayores."

Para mí, una adivinanza supone un reto al pensamiento, al convertirse en un juego de palabras que ocultan una respuesta a acertar, sumergiéndote en un viaje para encontrarla.
Son un gran recurso literario, con un valor educativo indudable, tanto para pequeños como para mayores, ya que invitan a la reflexión, potencian la atención, estimulan la imaginación, ejercitan la memoria, favorecen la asociación de ideas y el desarrollo del pensamiento, entre otros aspectos.
Por tanto se les puede sacar mucho partido a su uso, según lo que queramos trabajar con las mismas y la edad de los destinatarios.
Las posibilidades pueden ser muy variadas desde el repaso y aprendizaje de vocabulario hasta la creación de las mismas, que es donde yo quiero llegar, por eso el título tan sugerente de esta entrada.

Inventar adivinanzas va un paso más allá, para el niño a cierta edad supone un proceso que requiere tiempo (también para las personas mayores), pero siempre será de enriquecimiento y si se realiza de manera colectiva los beneficios aun serán mayores.
Como decía Gianni Rodari en su "Gramática de la fantasía":

 "¿La construcción de una adivinanza es un ejercicio de lógica o de imaginación? Probablemente ambas cosas al mismo tiempo."

Ciertamente, crearlas conlleva unas reglas, y Gianni Rodari describe los pasos (operaciones) para construirlas en el libro anteriormente mencionado:

1º) Extrañamiento
Se define un objeto como si fuera la primera vez que lo vemos, separándolo de su significado y contexto habitual.
2ª) Asociación y comparación.
Se toma una de las características que describan al objeto, pero no en su totalidad.
3º) Metáfora final.
Se prepara una definición metafórica del objeto.
4º) No es imprescindible, pero trataría de darle atractivo a la definición en forma de rima.

Una vez vistas las operaciones que Gianni propone, a continuación voy a poner un ejemplo de una adivinanza sencilla y cortita que he intentado crear:
El objeto en cuestión a adivinar sería un reloj de arena.
1º) Extrañamiento. Es un recipiente, generalmente de cristal que tiene la característica si se le da la vuelta, de dejar vacío uno de sus lados y de llenar el otro con su contenido.
2º) Asociación y comparación. La manera de caer el contenido, en este caso la arena, lo hace resbalándose entre ambos lados de manera constante.
3º) Metáfora. Es algo que resbala y acaba cayendo dentro de cucuruchos al revés.
4º) Tratando de darle rima, así quedaría la adivinanza:

"Dentro de cucuruchos girados siempre resbalo y me caigo." 
(reloj de arena)

Si queréis ver los ejemplos de las adivinanzas de Gianni lo podéis hacer en este enlace a una parte del libro visible en google books: Construcción de adivinanzas.
Seguramente existen más formas de crearlas, pero esta es la que mejor conozco y me resulta mejor.


Antes de terminar me gustaría compartir una pequeña experiencia que he tenido la oportunidad de aplicar en un contexto no formal, con personas mayores en talleres literarios y de estimulación cognitiva.
Una de las actividades que propuse fue la siguiente: un pasapalabra de adivinanzas.
Descripción de la actividad: consistía en presentar al grupo una serie de adivinanzas que empezaran por algunas de las letras del alfabeto, las cuales debían adivinar, diciéndolas en voz alta. Se propuso que mientras se decían (siempre adaptándose a su ritmo) escribieran las que quisieran y posteriormente a las propuestas por mí, que compartieran entre todos adivinanzas que ya conocían.
Como podéis ver  me sirvió como un ejercicio con el cual trabajar la expresión oral, la escritura, la ortografía y capacidad de autocorreción, la capacidad de atención, la flexibilidad del pensamiento y la memoria semántica.
Al igual que a los niños, las adivinanzas suelen gustarles mucho, quizás porque les traen recuerdos de su infancia, que son capaces de evocarlos, aunque es algo que no lo sé a ciencia exacta.

Yo no soy casi capaz de recordar ninguna adivinanza que aprendí de pequeña, pero ellos/as sí, y alguien me dijo una vez: "Ahora no podrás recordarlas, pero cuando seas mayor si que lo harás."

Quizás la próxima vez que tenga oportunidad de dar estos talleres, les propongo introducirse en el arte de crear adivinanzas, sería un reto más, al igual que cuando otras veces gracias al maestro Rodari, han creado conjuntamente algún microrrelato colectivo.


Referencias bibliográficas

Rodari, G. (1973). Gramática de la fantasía. Introducción al arte de inventar historias. Giulio Einaudi editore.

2 comentarios:

  1. Una entrada fabulosa!!!! A todos los peques les encantan las adivinanzas, Noe. Un abrazo.

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    1. =) Seguro que a los peques les gustan mucho, a mi también, jeje, y a los mayores ya ves que igual. Me alegra que sea así, porque que te sonrían y se esfuercen y quieran más, te hace sentir muy bien,
      Un abrazote enorme. =)

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